En los muchos años que trabajé en organizaciones y en el actual trabajo con mis clientes observo una y otra vez que algo que parece tan simple y obvio como la coherencia es, por su falta, uno de los motivos de conflicto y falta de resultados más habituales. Les comparto en el documento adjunto algunas reflexiones al respecto. Lo esperable y lo obvio, ya sabemos que no es generalmente lo que sucede. ¡Espero que les sirva!



