Tanto en mi experiencia corporativa como con mis clientes y alumnos, pude observar la distinta vara con la que los seres humanos medimos nuestro propio desempeño. La medida de lo que es correcto, aceptable y deseable puede variar ampliamente de persona a persona. Cuando esta auto-exigencia se vuelve desmedida, puede cerrarnos posibilidades de aprendizaje y dañar nuestras relaciones.
Comparto unas reflexiones y propuestas al respecto. Espero que les resulten de utilidad.Como vivir y sobrevivir a una auto-exigencia desmedida 


