Kaizen, el desafío de la mejora continua

La primera vez que escuché sobre el concepto kaizen fue durante un perfeccionamiento de coaching que hice ya hace unos años. Me atrapó la idea porque me pareció a la vez, obvia y novedosa y, por otra parte, muy efectiva.

Kaizen surge de la unión de dos palabras en japonés: kai (acción del cambio) y zen (mejora continua). O sea, significa algo así como “cambiar para mejor, todo el tiempo”. Entonces, si lo llevo a lo cotidiano, se trata de mejorar algo, poco a poco, de forma constante. 

En el mundo de los negocios, fue Toyota una de las primeras empresas en usar esta metodología para mejorar sus procesos y, una de las cosas más curiosas y significativas de este caso, en mi opinión, es que todos los empleados, del primero al último, se comprometieron en lograrlo. Cada uno de ellos introduciría mejoras en sus tareas y también eliminarían lo que sobra. Este es un camino que se debe recorrer sin prisas, analizando todo al detalle.

¿Cómo ponerlo en práctica? En el capítulo 33, el que llaman “La estación Kaizen” los autores del libro “El Método Ikigai” describen esta filosofía y plantean los cuatro pasos del ciclo de mejora continua:

  1. Planificar (plan): consiste en establecer objetivos concretos y visualizar el futuro después de que éstos se hayan cumplido. Es importante escribir los pasos de este plan con el mayor detalle posible.
  2. Hacer (do): es el momento de ejecutar el plan y recabar datos.
  3. Comprobar (check): en esta etapa del ciclo comprobamos los resultados, contrastando lo que pasó en el momento de hacer con lo que habíamos planificado.
  4. Actuar (act): si la comprobación anterior dio resultados positivos, se continúa trabajando como en el paso 2. Si no, se realizan los ajustes.
ESQUEMA MEJORA CONTINUA

Cuando trabajo con mis clientes en planificación y gestión del tiempo, uno de los grandes desafíos que encuentran es la frustración que generan las demoras y la dificultad para alcanzar sus objetivos. Una vez planteados, los cambios y acciones a realizar, pueden parecer abrumadores y esta metodología nos da la posibilidad de implementarlos poco a poco y siguiendo los resultados.

El método kaizen propone una estructura sencilla y efectiva para llevar adelante los cambios de una manera orgánica y natural. Cada avance, cada mejora detectada, es un factor que impulsa la motivación para seguir trabajando. 

No hace falta ser Toyota ni otra gran empresa. Esta es una filosofía que puede aplicarse tanto a cualquier negocio o actividad profesional, como a la vida personal. ¿Te planteas alguna vez mejoras que quieres hacer en tu vida? ¿Haces propósitos cada año nuevo? Te propongo poner en práctica el Kaizen la próxima vez que busques cambiar para mejor. 

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