Quedate con lo esencial

“Esencialismo es una forma diferente de hacer todo. Es una forma de pensar.”

“La disciplinada búsqueda de menos” es la traducción improvisada por mí de la propuesta alrededor de la que gira el libro “Esencialismo”, escrito por Greg McKeown.

Siempre hablo de productividad y gestión del tiempo, y reconozco que muchas veces confundimos productividad con hacer más cosas en menos tiempo. Sin embargo, mantenernos ocupados no significa ser productivos, de la misma forma que podemos estar siempre en movimiento sin llegar a ningún lado.

La idea que plantea Esencialismo, es que nos preguntemos si todo eso que queremos hacer realmente es esencial. Nos propone crear la práctica y disciplina de rechazar todo aquello que no entra en esa categoría. Ser capaces de decir “no” para dar espacio a lo que realmente sí.

El autor plantea pasar de la frustración que se presenta al tratar de hacer todo para todos y ahora, con el bienestar de hacer lo correcto, por las razones correctas en el momento correcto. Y el desafío más importante es que nadie, pero nadie más que nosotros mismos puede definir lo que “correcto” significa en cada caso. Si nosotros no lo decidimos, alguien más lo decidirá por nosotros, y nos encontraremos habiendo perdido autonomía y viviendo la vida que no elegimos, al ritmo de alguien más.

 

Explorar, el primer paso

Para poder decidir lo que sí hacer, es importante conocer tantas opciones como sea posible. El esencialismo propone explorar todas las alternativas no para hacer más cosas, sino para poder decidirnos por una o dos de ellas, las correctas. 

 

Eliminar primero lo trivial

Es el segundo paso. Identificar todo lo que sobra, la “poda”. Pero luego debemos seguir eliminando. Cosas que quizás no son tan triviales, que nos interesan, pero…¿son esenciales? Si no es un rotundo sí, entonces es un no, define el autor.

 

Ejecutar y volverlo fácil

El enfoque esencialista no tiene que ver con forzar que las cosas sucedan sino con invertir tiempo, que ahorraron evitando lo no esencial, en crear un sistema para remover los obstáculos y hacerlo tan fácil como sea posible.

 

FOMO. Fear of missing out

El miedo a perdernos algo es un impedimento en la práctica del esencialismo. Siempre vamos a tener que dar algo a cambio de poder ocuparnos de lo importante. Todo no se puede. Tan obvio como suena y tanto solemos olvidarnos. 

 

Despejar para enfocar

La práctica del esencialismo me parece una propuesta sumamente interesante pero puede resultar algo extrema a la hora de ponerla en práctica. Como siempre, mi idea tiene que ver con “lo posible”, con poner en práctica lo que podamos, empezando por algo, aunque no sea perfecto. Hasta encontrar la receta perfecta para cada uno de nosotros.

Así que propongo empezar a despejar la agenda y la lista de pendientes de modo tal que nos quedemos con pocas cosas, las importantes. ¿Cómo? Delegando (podés leer mi último artículo acá), eliminando lo prescindible y volviendo todo mucho, mucho más simple. 

“Esencialismo es una forma diferente de hacer todo. Es una forma de pensar.” Decidirse por esta práctica requiere elegir solo algunas cosas y saber que puedo hacer cualquier cosa pero no puedo hacerlo todo. 

Despejar el camino de lo no esencial nos permitirá enfocarnos en nuestras grandes metas y avanzar a paso más firme y veloz. 

Deja un comentario

Suscribite a mi newsletter

Escribime

trabajemos juntos